¿Es posible vivir sin comparar, sin compararse con nadie? Eso significa que no hay alto ni bajo, que no existe uno superior y otro inferior. Uno es lo que es y para comprender ‘lo que es’ debe terminar ese proceso de comparación. Si me comparo continuamente con algún santo, maestro, hombre de negocios, escritor, poeta, etc., ¿qué me sucede, qué es lo que hago? Me comparo con el único objetivo de ganar, lograr, llegar a ser, pero cuando no comparo, empiezo a comprender lo que soy. Empezar a comprender lo que uno es es más fascinante, más interesante y va mas allá que cualquier estúpida comparación. Comprenderse uno mismo es el comienzo de la sabiduría. - Krishnamurti